viernes, 20 de agosto de 2010

Sine música…




La música ha tenido poderosos adversarios...
















Napoleón, un hombre cuya superioridad era manifiesta hasta en sus defectos, decía de la música: “Es el mejor de los ruidos”. El mismo que cambió la configuración de Europa, creó un imperio, inspiró un derecho, fundó tronos, dinastías y una nueva nobleza, desafió con éxito al Papa y amedrentó Inglaterra casándose con una criolla y una Habsburgo –ambas igualmente infieles, pero la segunda fértil-, pues bien este creador, tan diferente al tipo humano que hoy se llama a sí mismo “creativo”, desdeñaba la música.

Sigmund Freud, quien trabajó durante algún tiempo en el sanatorio de enfermedades mentales de Oberdöbling (cerca de Viena) atendió a un paciente que era hijo de la infiel ex- emperatriz Maria Luisa. Se sabe que este alienado mental sin esperanzas de recuperación amaba la música, Freud por su parte la detestaba. Cuentan que cuando la hermana de Sigmund tenía ocho años, la madre –que tenía gran afición musical- le hacía practicar el piano. Y aunque el instrumento musical estaba bastante lejos del “gabinete de estudio de Sigmund”, el sonido perturbaba tanto al joven que éste insistió en que lo retiraran. Y así se hizo. Y ningún miembro de la familia recibió educación musical alguna, como tampoco la recibieron después los hijos de Freud. La aversión que sentía por la música constituía una de sus características más conocidas, solo equiparable a su pasión por la literatura y los libros.
El caso de Nietzsche, a quien se le atribuye la frase “Sine música nulla vita” es más complejo. Jaspers, el filósofo de la existencia señala que quizás la simpatía de Nietzsche por la música haya sido más originaria que su amor por los poetas. En su juventud se consagró sin límites a Richard Wagner, y decidido a vivir al servicio de esa música, confesó más tarde: “Finalmente soy un viejo músico para quien no existe otro consuelo que el de los sonidos”. En su madurez se acrecentó aún más su vinculación con la música “Ahora la música me entrega sensaciones que, en sentido propio, jamás había tenido. Me desprende de mí mismo; me desilusiona de mí mismo….me fortalece, sin embargo; y después de una noche consagrada a la música, le sigue una mañana plena de resueltos conocimientos y de ocurrencias. La vida sin música constituye, simplemente un error, una fatiga, un exilio”.

Y sin embargo, con la misma pasión se aparta luego de ella: “Comencé a prohibirme, a fondo y por principio, toda música romántica. Trátase de un arte ambiguo, fanfarrón y sofocante: le hace perder fuerza y regocijo al espíritu, multiplicando toda clase de oscuros anhelos y de flotantes codicias. Cave musicam (ten cuidado con la música): es mi consejo a todos los que tengan suficiente hombría como para atenerse a las cosas del espíritu”.
Sus juicios –dice Jaspers se vuelven semejantes a los de la tradición de filosofar, hostil a ella desde milenios: “El poeta sobrepasa al músico; tiene más elevadas pretensiones, puesto que se dirige al hombre entero y las pretensiones del pensador son aún superiores…”

Nietzsche encuentra que el “desarrollo fanático del entendimiento y el carácter indomable del odio y del ultraje quizás se hayan introducido por la indisciplina de la música”. Ella es “peligrosa….su orgía, su placer en despertar estados cristianos…van a la par de la impureza de la inteligencia y de la exaltación ensoñadora del corazón”. Y Jaspers asegura que la música para Nietzsche es adversaria de la filosofía: ”Lo que Nietzsche ha filosofado nació en su lucha con lo musical”

Platón. El gentil hombre sostiene en La República: “…pues bien, cuando un hombre se entrega a la música, hechizado por los sones de la flauta, y deja que por el canal del oído penetren en su alma armonías suaves, indolentes y lastimeras, y pasa la vida tarareando y saboreando los goces del canto, no tardará en ablandar el elemento irascible del alma, como el fuego ablanda el hierro y perderá esa dureza que antes la hacía inservible. Pero si no cesa en su afición y continúa fascinado por la música, también su valor no tardará en fundirse y disolverse, hasta disiparse por completo. Y perderá su alma todo empuje y no será ya más que un guerrero sin vigor. Y si tiene por naturaleza un alma indolente, el efecto será inmediato; en cambio cuando es de natural fogoso, al debilitarse su ánimo se torna irascible, propenso a excitarse o abatirse enseguida por cualquier insignificancia. De valiente se ha convertido en violento, compulsivo, atrabiliario”
Es por esto que Platón establece una estricta censura de la música en la educación de la clase gobernante.

Más próximos a nosotros, fueron hostiles a la música los puritanos fundadores de Estados Unidos. Esto ocurrió mucho antes que sus descendientes hicieran de Mozart un ídolo popular.
El ayatollah Khomeini, líder del resurgimiento de los pueblos musulmanes, manifestó su hostilidad hacia la música por motivos espirituales (oposición a los progresos de Satanás), esta oposición, como la de los puritanos es cruenta y religiosa.

Julien Benda, considerado por André Gide en 1921 entre los mejores representantes del clasicismo francés y profundamente músico, demuestra en sus memorias que la música “es enemiga del pensamiento”. Argumenta que Beethoven pudo crear gracias a su sordera.

André Breton, al igual que muchos surrealistas, odiaba la música, especialmente la ópera. Cuentan que una vez lo convencieron para ir a ver “Louise” de Charpentier, y a los pocos minutos se levantó indignado “por haber perdido el tiempo”.

Cuando Dalí llegó a Paris por primera vez, Joan Miró le dijo “Mañana iremos a visitar a Tristan Tzara, que fue el jefe de los dadaístas. Acaso nos invite a un concierto. Hay que rehusar. Hay que huir de la música como de la peste”. Y el bigotudo Dalí por su parte escribió: “Apenas hay un arte inferior al cine, excepto la música, cuyo valor espiritual es casi nulo. Los músicos son más tontos que los pintores, los músicos son el acabóse de la estupidez! 

“La música te perderá” censuraba Ortega a Victoria Ocampo, cuando ella confesaba con ardor el excesivo deleite que obtenía de este arte.




Un psiquiatra inglés, H.J. Campbell, dice que de vez en cuando, en los claros de la selva, se reúne un grupo de chimpancés y brinca mientras uno de ellos produce un ritmo monótono golpeando sobre un tronco.



13 comentarios:

MartinAngelair dijo...

Clave de Sol...



Admiro muchas de las almas que enumeras,...empezando por Napoleón,...


...y coíncido con la mayoría, no todos,...y es que la música es una auténtica maldición.






Hace tiempo que venía pensando en regalarte algo de mi maldición,...

...pero hoy, y en honor a otra alma que me descubrió el mundo de la poesía,...otra maldición,...

...que ama tu país con todos sus cielos y alfileres,...


(y que seguro no le importará, porque es ante todo muy buena persona)


...te regalo una de sus canciones guapas:


...

Maria de Buenos Aires Astorpia quinteto Piazzolla_Tango Argentina

...

(yo soy María)




No me pidas el enlace,...por favor.



Con lo bonito que es encontrar música.

(no hay pérdida en youtube tal cual entre puntos)





Muchos besos, Susana,...muchas gracias Corazón,...y a seguir con la Clave 'ésta' de Sol,... :)




B.N.C.S.

MartinAngelair dijo...

...Aunque,...seguro la conoces.


Daaaale,... :)

SUSANA dijo...

MartinAngelair:

Veamos...¿cómo te lo digo? Me eriza!
Es impetuosa, rebelde, descarada, INSOLENTE!, Muuuuuy de mi gusto!

Un regalazo María-MartinAngelair!

Lo tengo sonando aquí y ahora...belloooooo!


Enlace:

http://www.youtube.com/watch?v=cL6maP3flsA



So mi Tesoro, MUCHAS GRACIAS! Probablemente este fin de semana coloque un reproductor de música en este blog. Acaso porque tiene una Soledad que aunque encantadora (se escuchan mis tacos cuando camino...) podemos quebrar de vez en cuando con temas como éste...¿digo temas? Temazo!

Besazo Estupenda Mujer!!!

MartinAngelair dijo...

Es el enlace exacto,... :)



B.





(me alegro mucho que te haya gustado,...compartir música me estira la vida)




Por otro lado,...Dalí es,.-porque es.-, fantástico, verdad?

Marcelo dijo...

Vive Dios! Pero si hay algunas condenas que me recuerdan a la lucha de los puritanos contra la ipsación!
Don Segismundo pierde combustible hace rato, creo. Me tiene cansado con sus teorías incomprobables basadas en su familia y sus observaciones tendenciosas; ahora me dice Ud. que no le gustaba la música. No me gustan los tipos a los que no les gusta la música.
Tenía un compañero de apellido ilustre, quien odiaba bailar. Decía él que en el baile se hace en vertical lo que no puede hacerse en horizontal. Le dije que tenía razón (por algo es tan aburrido bailar con la hermana de uno) y que justamente POR ESO es lindo bailar.
Perdón el menjunje, Susana. Cierro con dos cosas. Se me cayó un ídolo: a Napo, amante de la partuza, no podía no gustarle la música. Y a mí, como al gran Woody, cuando escucho a Wagner durante más de media hora me entran unas ganas locas de invadir Polonia.
Un beso!

Jose Ramon Santana Vazquez dijo...

...traigo
sangre
de
la
tarde
herida
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazón
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...


desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ


TE SIGO TU BLOG




CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesía...


AFECTUOSAMENTE
LES INSOLENTS




ESPERO SEAN DE VUESTRO AGRADO EL POST POETIZADO DE CACHORRO, FANTASMA DE LA OPERA, BLADE RUUNER Y CHOCOLATE.

José
Ramón...

SUSANA dijo...

Marcelo:
Usted es el culpable…(música de bolero) de estas lágrimas! Jajajajajajajá! Ya desde la primera oración se veía bravo! Ojeriza compartida hacia Segismundo a quien le desconfío como a la peste (era un viejo amargo!)
Mire qué observación tan interesante la de su compañero de apellido ilustre! Ahora…el hombre ¿estaba contra la verticalización de la horizontalidad? Jajajajajajá! espero que Usted lo aconsejara bien! Y por el mejunje come on! Sabe cuánto aprecio y disfruto sus comentarios “caída libre”!
El Sire me ha desconcertado…¿recuerda nuestra Mme. Staël? La chica que lo traía loco…bueno, ella amaba la música, quizás algo de esa aversión musical tenga que ver con ella. Punto para Usted con Woody! Otro beso Encantador Amigo!

SUSANA dijo...

Jose Ramon Santana Vazquez Muchas Gracias y Bienvenido! Espero que el espacio sea de su agrado! Saludos cordiales.

Beelzenef dijo...

Lo único negativo, según mis ojos, de la música es la adicción completa que provoca. Por lo demás, es alimento del alma.

Mi beso y mi abrazo, Susana

ANTIQVA dijo...

Querida Amiga, los antiguos decian, y Antiqva es antiqvo, que todo reposaba en el Numero (las Matematicas) y la Vibracion (la Musica)...

Yo creo que no estaban muy descabellados...

Un abrazo, Susana

Epístola Gutierrez dijo...

No puedo imaginar la vida sin música.
Me faltaría el aire si me faltase la música.
Besitos.

América dijo...

Buenas tardes querida amiga.

Interesantísimo artículo que no había tenido oportunidad de comentar.
Esta aversión a la música es difícil de entender si partimos de que el gusto por la misma es universal independientemente del genero,es de las expresiones artísticas más queridas y directas sin que medie ninguna formación para disfrutarla.
Sin tener ninguna base científica para argumentar algo al respecto da la impresión de que carecían de esa conexión tanto a nivel cerebral como emocional para disfrutarla,conjeturas mías sin duda, siendo el rechazo a la misma el denominador común en los personajes que citas.
Un beso guapa y felicitaciones por una artículo que da para mucho.

Verbo... dijo...

Pues mire, creo que ese precisamente es el secreto de la música, suavizar el alma.

Dicen las historias bíblicas que un tal Rey Saul, de carácter endemoniado, cuando quería tranquilizar su alma de sus luchas internas y externas, mandaba a buscar a un tal David para que le tocara un instrumento, el arpa, y de paso le cantara salmos.

Besos.