martes, 5 de octubre de 2010

No hubo Adiós


Si para todo hay término y hay tasa
y última vez y nunca más y olvido,
¿Quién nos dirá de quién, en esta casa,
sin saberlo, nos hemos despedido?
Límites. Borges








No hubo Adiós, no.
No hubo un Adiós propio,
ni lágrimas, ni vacío, ni estupor.


No hubo Adiós valiente ni cobarde,
ni elegante ni sórdido.
No hubo Adiós torpe, ni festivo, 
tampoco un Adiós fúnebre.


No hubo Adiós musical
ni Adiós grosero o social.
No hubo Adiós irónico, malvado. 
Tampoco un Adiós lánguido, becqueriano,
o un húmedo Adiós finisecular.


No, no hubo un Adiós fino, una obra maestra de los Adioses.
Un Adiós excelso y digno.
No hubo un Adiós que pudiera ser desmentido por el tiempo.
Hubo Hasta Pronto.
Y Èl no la volvió a ver. 


Susana Peiró

14 comentarios:

Verbo... dijo...

¡¡¡Mi Amigaza!!!!

antes que nada...

¡¡¡Que poemazo !!!!

Poema digno, del alma, sincero, valiente, franco, entregado en la mano de quien escribe...

Perdone usted señora, pero es que a usted nadie en la vida, pero NADIE le dirá jamás adiós...

¿quién será el bestia que tenga agallas de decirle adiós a una diosa como usted, a tu dulzura y a tus ojos azules, a tu voz, a tu presencia, ..., quién ???


Secret my Darling

Nunca se va a ir, sabes que lo llevas en tu mente y en tu corazón, en esta vida y en las que vengan, me da la impresión que se queda una deuda de amor...

Bella!!!

el poema te ha quedado Bello !!

;)

Marcelo dijo...

"Nos despedimos en una de las esquinas del Once.
Desde la otra vereda volví a mirar; usted se había dado vuelta y me dijo adiós con la mano.
Un río de vehículos y de gente corría entre nosotros; eran las cinco de una tarde cualquiera; cómo iba yo a saber que aquel río era el triste Aqueronte, el insuperable.
Ya no nos vimos y un año después usted había muerto.

Y ahora yo busco esa memoria y la miro y pienso que era falsa y que detrás de la despedida trivial estaba la infinita separación.Anoche no salí después de comer y releí, para comprender estas cosas, la última enseñanza que Platón pone en boca de su maestro. Leí que el alma puede huir cuando muere la carne.

Y ahora no sé si la verdad está en la aciaga interpretación ulterior o en la despedida inocente.
Porque si no mueren las almas, está muy bien que en sus despedidas no haya énfasis.

Decirse adiós es negar la separación, es decir: Hoy jugamos a separarnos pero nos veremos mañana. Los hombres inventaron el adiós porque se saben de algún modo inmortales, aunque se juzguen contingentes y efímeros.

Delia: alguna vez anudaremos ¿junto a qué río? este diálogo incierto y nos preguntaremos si alguna vez, en una ciudad que se perdía en una llanura, fuimos Borges y Delia."

Estoy con Ud.Susana: Decir adiós es otra cosa. No es hasta pronto un adiós, querido Borges!

Estoy con Ud., Susana: decir adiós es afirmar la separación, no negarla. Qué maravilla nos ha regalado. Y un regalo no esperado se disfruta doblemente. La importancia del final, tan marcado en el arte, es desdeñando en la vida. Generalmente somos los hombres los que nos refugiamos en un "hasta luego" que se sabe definitivo. Es nuestra atávica cobardía.
Un beso

lisebe dijo...

Vaya poema!!! mi querida Susana
Adiós!!! a qué y a quién???

No existe el adiós está el hasta luego o hasta pronto o hasta la próxima.. Nunca un Adiós definitivo.. solo un periodo de reflexión o pausa, eso es lo más acertado pero no!! nunca Adiós!!!

Mil besos dama de la voz aterciopelada TQM tesoro
Y hasta que tu quieras!!

SUSANA dijo...

Mi Agradecimiento, Verbo, Marcelo, Lisebe. Son muy cariñosos y sobre todo generosos conmigo! Estas líneas, verdadero atrevimiento, sólo pueden tener lugar en este espacio, lugar de “insolentes” y como en en mi caso, parias de la poesía que acampamos en la periferia.

Un abrazo de cuore y nuevamente Muchas Gracias!

Stanley Kowalski dijo...

Resucitó la Storni, por todos los cielos de los cielos!!!!!!

QUE POEMAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!

Y bueno, c´est la vie. Hoy que pintaba ser un lindo día, habrá una cantidad de suicidios masivos en la blogosfera literaria. L@s va a vencer la envidia! Será cuestión de juntar los cadáveres... Otra que Guyanas!! Jajajajajaja!!

BRILLANTE, TRAIGAN UN PULITZER YA!
PLEASE!!!!!!!

Me voy estupefacto, ya no sé que más decir...

Y ahora que digo...adiós? Mejor me voy!!!

BESOTES LITERARIOS!

ANTIQVA dijo...

Ay, amiga, que poema tan triste...

Porque sera que los poemas tristes, ademas de tristes, suelen ser tan bellos?

Un abrazo, Amiga

América dijo...

Mis respetos amiga...

Ese es el adiós definitivo,el de la ausencia total,el que se instala en el recuerdo y borra toda señal,tiene fuerza y carácter ese con la estirpe que se necesita para escribir y deshilachar los sentimientos.
Un poemazo como te comenta verbo,una veta preciosa de tu talento que me alegra conocer.Sabemos cuando nos despedimos para siempre sobretodo emocionalmente.

Un fuerte abrazo.

Beelzenef dijo...

Porque sin duda un Adiós es una palabra terrible de pronunciar.

Ojalá nunca nos llegue esa cruel despedida, mi adorada Susana. Abrazos y besos, como siempre

SUSANA dijo...

Stanley
(Jajajajajajajá! ¿la Storni?, loco lindo!) Antiqva , millón! Américaaaaaaaaaaaa! mi sol, eso es, despedida emocional… Beelzenef: claro que no, si sos mi tesoro!


Muchas Graciassssssssss!!!!!Mi Abrazo y beso para todos!

Profesor Herman Burmeister dijo...

Estimada Susana, empiezo por felicitarla calurosamente (es que en Rio Cuarto, su tierra y la mía, hacen 30 grados en este momento)

Luego quisiera decirle que me ha emocionado con su poesía, y que me puse a reflexionar también.

El adiós, por ejemplo en el tango, ha sido bien tratado? No tengo dudas respecto a los tangos de las últimas cosas (el último café, la última curda, etc. etc.)
Tenemos "Adiós pampa mía" pero ni es un tango ni es de mi preferencia. Adios chantecler va en la misma dirección. Mejoran las cosas con esta letra de L. Bayardo, Adiós adiós, corazón:"Y no seré de nadie
camino del olvido
te digo adiós... mi dulce amor..."
¡Era tan cruel aquel adiós de despedida
tan fuerte que vibró mi corazón!
Que al evocar tus ojos,
tu voz, de suave tono,
mi enorme pena me venció
y sólo sí que te lloré desconsolado
como se llora así... ¡un gran amor!...

Pero de mi preferencia es este tango, que lo cantaba magníficamente don Jorge Vidal, aunque no se trata del mismo adiós que Ud. propone:

Adiós corazón...
te decían los muchachos.
Adiós corazón...
aquel día dije yo.
Y comenzaste a sonreir
porque la frase te agradó
y por las calles te seguí
diciendo así, con emoción:
Adiós corazón...
si usted quiere conversamos;
soñé con su amor...
quiero ver qué hay de verdad.
Y mi presencia te turbó:
quedaste casi sin hablar
cuando dijiste con tu adiós:
¡Hasta mañana, corazón!

Adiós corazón...
de tu mano va otra mano.
Adiós corazón...
quién pudiera ser tu amor.
¡Que nunca tengas que llorar!
¡Que no conozcas el dolor!
Y que en tus ojos, el amor,
viva radiante como hoy.
Adiós corazón...
si usted quiere conversamos;
soñé con su amor...
quiero ver qué hay de verdad.
Y mi presencia te turbó:
quedaste casi sin hablar
cuando dijiste con tu adiós:
¡Hasta mañana, corazón!

Este otro tango también lo cantaba Vidal, y lleva música de Mores, el mismo de Adiós pampa mía:
Con el tendor de tus ojos y las noches sin destino
te vi partir distino cruel
que así mató aquel amor que los perdió
adios que se fue un adiós que te grite al partir
ya sin voz de llorar.

Partir fue regresar a mi
a recordar tu voz sin tenerte a ti
quien fue que así mato nuestro destino sin amor
por que vivir así, por que tanto dolor
adios, que triste fue el adios
que enorme soledad me quedo sin ti.

Partir fue regresar a mi
a recordar tu voz sin tenerte a ti
quien fue que así mato nuestro destino sin amor
por que vivir así, por que tanto dolor
adios, que triste fue el adios
que enorme soledad me quedo sin ti"

Quiero decirle con todo esto que no encuentro muchas ni buenas letras del tango que toquen exactamente la temática suya: un adiós hecho y derecho, de frente, y sin vueltas.

Lo suyo es un hallazgo, Susana, se lo digo como hombre sensible y como riocuartense. Espero que no tome esta calidez como algo fuera de lugar, recuerde que tengo 87 primaveras.
Un cálido abrazo

SUSANA dijo...

Querido Profesor! Usted honra esta casa con su visita, qué alegría me da! Créame, casi, casi, paso a visitarlo y me lo llevo a casa de Manucho, bien sabe que no puedo volver a ese lugar sin su presencia en cada rincón, en cada objeto, en cada fantasma. Será para la próxima!
Voy a sus reflexiones! Comenzó con buenos recortes, tire al basurín nomás, tampoco me gustan esos tangos. Adiós Corazón…ese la descose, permítame.
Tiene razón, el tango que cantaba Vidal no trata del mismo Adiós, pero tiene una poesía que afloja los tornillos…el último, me los aflojó del todo. Sepa, estoy tan emocionada con sus letras, que si no encuentra lo que busca, no importa. Recibirlo aquí, ¡saber que no me ha olvidado! y compartir con Usted estos garabatos presuntuosos, es el verdadero hallazgo.
Déjeme decirle, eso sí, que lleva maravillosamente sus 87 primaveras! Y si no se ruboriza (y tampoco lo toma como algo fuera de lugar) voy a proceder a besarlo con mucho cariño.
Mi Abrazo es corto, Río Cuarto y Usted están siempre en mi corazòn.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Pero bueno Susana, ¡que sorpresa más bonita!!
No sé ni que decir. Bueno sí, me ha encantado saber que haces poemas y poemas tan bonitos!
Eres una caja de sorpresas muy agradables.
Besicos a puñaitos y a mogollón pero no hay "Adios", sino hasta dentro de un ratito.

Marcelo dijo...

Sigue siendo bello!

SUSANA dijo...

También Usted...