jueves, 14 de julio de 2011

Beaumarchais, un tipo canchero








Vos sabés que de purrete tuve pinta de ligero/ 
¡Era audaz, tenía clase, era guapo y seguidor!/ 
Por la sangre de mi viejo salí bastante barrero/ 
y en esa biaba de barrio figuré siempre primero/
 ganando muchos finales a fuerza de corazón./ ♫









Pierre-Augustin Caron de Beaumarchais (1732-1799) fue dramaturgo, editor, financiero, músico, aventurero, espíritu burlón, buscavidas simpático y entrador. Con una vida digna de algún personaje de sus comedias, pasó a la historia por escribir El Barbero de Sevilla y Las Bodas de Fígaro, y editar la obra completa de Voltaire.


Mientras Luis XV imponía en su Francia el refinado Rococó que invitaba al lujo y las fiestas, el hijo de un relojero decidió que había llegado la hora de probar un poco de esa douceur de vivre, reservada para los aristócratas.

♫ El cariño de una mina que me llevaba doblao, en malicia y experiencia me sacó de perdedor...♫

La primera acción de Pierre-Agustín fue contraer matrimonio en 1756 con su antigua amante, viuda de un proveedor de la corte y diez años mayor. Esta dama lo benefició con una discreta fortuna, le sumó el apellido Beaumarchais y tuvo el buen gesto de morir un año después del casamiento, dejándolo libre y listo para el próximo escalón social. Hacia 1759 daba clases de arpa a las hijas de Luis XV y esta distinguida posición lo avaló para otros cargos oficiales como escudero, consejero real y general de caza. Se convirtió en socio de Pâris-Duverney, el más importante banquero de su tiempo y los negocios comenzaron a llover. Proveyó a las tropas españolas, traficó con esclavos para las colonias, construyó naves y carreteras y convenció al rey y sus ministros para apoyar la insurrección estadounidense y la edición de las obras de Voltaire.

"No mires nunca de dónde vienes, sino adónde vas" decía Beaumarchais mientras se sumergía de cabeza en la vorágine comercial, sin abandonar la literatura, territorio donde se había probado con Eugènie (1767) obra inspirada en viaje que hizo a España para vengar el honor de su hermana, y el drama Los dos Amigos (1770).

♫Ya, después, en la carpeta, empecé a probar fortuna/ y muchas veces la suerte me fue amistosa y cordial /Otras veces salí seco a chamuyar con la luna/por las calles solitarias del sensiblero arrabal...♫


La fortuna se empeñaba en mostrar su mejor sonrisa al guapo hombre, y él se afanaba en consolar viuditas tristes y acaudaladas como Geneviéve-Madeleine Wattebled, su segunda esposa, buena samaritana que acertó a morir dos años después de casada, para dejarle otra considerable herencia. Sin embargo la buena racha de Beaumarchais tuvo un revés cuando su socio banquero falleció y lo acusaron de malversación de fondos y falsificador. Aunque sus dotes literarias le sirvieron para defenderse brillantemente en sus cuatro “Memorias Judiciales”, una sátira de los abusos del régimen, perdió fortuna, amigos y derechos cívicos.
"Yo me río de todas las cosas por miedo a verme obligado a llorar” aseguraba en 1775 y predicando con el ejemplo, estrenó con un éxito resonante El Barbero de Sevilla, obra concebida como una opéra comique, a la que puso música y en la que se dio el gusto de recrear el antagonismo social que le molestaba. En 1778 subió la apuesta con Las Bodas de Fígaro, colocando en la nueva comedia amo y criado en el mismo nivel. Siempre cerca de la tibieza del poder, siguió viajando, fue agente secreto de la monarquía, aunque ¡auspiciador in péctore de la revolución!

Yo he visto venirse al suelo sin que nadie lo disponga /cien castillos de ilusiones, por una causa mistonga


En 1790 se unió a la Revolución Francesa y fue nombrado miembro provisional de la Comuna de París. Considerado sospechoso por los revolucionarios, fue llevado a la mazmorra y por milagro escapó, salvó su cabeza, se exilió en Hamburgo y volvió a Francia en 1796 para escribir sus Memorias. Murió de una apoplejía en París un 18 de mayo de 1799 ¿Dónde lo enterraron? Desde luego, ¡en el Cementerio de Père-Lachaise!
Los franceses dicen que Beaumarchais fue un homme d'esprit, a nosotros nos recuerda el tango “Canchero” que eternizó Gardel.












Nota: Las citas entre ♫, corresponden a “Canchero”, tango de don Celedonio Flores.

2 comentarios:

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Interesante historia la de este multi-oficios, emprendedor, imaginativo y cautivador. Cómoda manera de conseguir fortuna pero que a pesar de todo, supo conservar y defender con su trabajo que han llegadoa ser verdaderas obras de arte,para deléite de todos nosotros.
Como siempre, has dejado una impronta verdaderamente ilustradora.
Besicos muchos, llenos de cariñito a puñaillos y a mogollón.

SUSANA dijo...

Hoooola Nani! Muchas Gracias! Un buscavidas Beaumarchais! Fue sospechado (aunque no sé si formalmente acusado) de eliminar su primera esposa. La súbita y "conveniente" muerte de la segunda mmmmmmmm...Como fuere (quizás encontró a ambas en la otra vida)nos legó dos célebres obras!
Una tonelada de besicos guapa mía!